sábado, 22 de agosto de 2009

VIVIR SIN ODIOS.

Estoy pensando en desterrar el odio
De todos los confines conocidos de mi existencia.
Como una muestra de decoro insospechada
Una necesidad de hacer más habitable mi quimera.
Y si de cualquier modo el odio vuelve
Persistente en sus conciliábulos diabólicos
A querer hacerme presa de sus modos
Exorcizarlo intentaré con pócimas de amor
Aprendidas de los labios que se ofrecen
después de la batalla.

1 comentario:

Carmen Rivero dijo...

Ángel cuenta con todo mi cariño y mi empeño en que así sea que se marche el odio de una vez y por todas.
Besos para todos ahí