lunes, 10 de agosto de 2009

Algo sobre los sueños.




A todos nos ha pasado, que deseamos que un sueño anhelado se convierta en realidad. Pero los sueños, sueños son, como dijo el poeta. No concibo un sueño queriendo convertirse en algo tangible, en algo real, dejando de ser sueño,
Transformándose, para cumplir una voluntad. Traspasando esa zona de confort, donde las fantasías y las realidades conviven y se aceptan de manera formal, sin distingos de ninguna índole. Incluso a sabiendas que no es real alguna de las situaciones que se presentan.
A poco no les ha pasado que soñamos con un paisaje conocido, un pueblo de calles muy bellas, y vamos mirando las casas, pintadas de los mas locos colores y nos encontramos saludando a gentes desconocidas, que nos preguntan por parientes lejanos. Claro, eso es un verdadero sueño. O aquellos otros, donde por cualquier motivo, alguien comienza a perseguirnos y nuestros pies se mueven y no podemos avanzar y sentimos que nos están dando alcance y nos entra el pánico, pero a la vez sabemos que estamos soñando y que nada de eso es verdadero y que cuando esa persona nos de alcance, vamos a despertar a salvo en nuestra camita, todos emburujados en las sabanas y las cobijas. Soñamos otras veces que un hada madrina hermosa y radiante se nos acerca discreta y nos besa temerosa y sentimos un beso lindo y unos labios fríos y todavía con el recuerdo fresco, abrimos los ojos y vemos a nuestra mascota preferida mirándonos, a un milímetro de distancia, y si la queremos como yo quiero a la mía le digo,¿ otra vez enamorada de un imposible, Muñeca?

Así son los sueños, pequeñas historias que nos suceden mientras dormimos. Algunas tienen que ver con lo ajetreado del día, otras solo son viejas remembranzas que el cerebro almacena. Jugarretas o no. No concibo mis noches sin los sueños, que me alegran y me ayudan a desarrollar mi imaginación. Felices sueños.

1 comentario:

Carmen Rivero dijo...

Lindo, a mi también me gusta soñar...lo hago incluso despierta.
Besos