
Viviendo por entonces en Mérida, Yucatán, nos contó una amiga enfermera que una de sus conocidas, vendía un viejo Renault, modelo 1980.
En muy buen estado y barato. Allá fuimos los cuatro a verlo, Efectivamente, el auto estaba muy cuidado, sin ningún golpe y recién pintado de blanco.
Sobre el precio, nosotros teníamos exacto la mitad y nuestra hospitalaria amiga nos prestó la otra parte, y nos fuimos de allí cómodos y veloces.
Nancy mi mujer y yo bautizamos al coche como “el Chiquitín”, por lo pequeño.
Mi Angelo tendría a lo sumo 3 añitos, con este menudo auto, nos convertimos en paseantes cotidianos. En una temporada que trabajaba de Supervisor de Pepsi-Cola y no tenia mucho tiempo libre, cuando me daban un día o día y medio, volábamos a lugares cercanos de nuestra casa.
El primer viaje con “el Chiquitín” fue a Campeche, estado del sureste mexicano, lleno de fortificaciones españolas del tiempo de los piratas y corsarios, debido a la importancia económica de este puerto del Golfo de México.
Allá le dicen Baluartes a sus fortalezas, enormes y muy conservadas, encontramos una ciudad, limpia y hermosa, donde la raza maya es amable y pasamos todo un día allí.
Comimos en un restaurante con techo de palma y paredes de cristal, belloy acogedor, pocas personas y una comida deliciosa, pescados en muchas y variadas formas,salsas y gustos que desconocíamos.
Luego a pasear al Malecón Campechano, largo y por aquellos años angosto todavía.
El viento del mar era una delicia y mi Nancy y Angelo posan contentos junto a esa maquina que aún hoy después de 14 años transcurridos recordamos como una parte importantísima de nuestra felicidad.
foto: Nancy,Angelo y "el Chiquitín Renault '80. disculpen la calidad de la foto.
3 comentarios:
Ángel, no sabes la alegría que me dar una foto del abuelo de mi coche. yo tengo un reanult clio que viene a ser nieto de tu querido "chiquitin".
Me ha encantado la historia...genial!
Besos
Que lindo carro, sabes, nosotros a ese modelo le llamabamos el zapatito, a mi me gusto cuando por aca vi uno pintado en rosa... ahhhhh que tiempos!!!
Dili, efectivamente "un zapatito", muy comodo para manejar y pasear.
Con este nos recorrimos , casi todo Yucatán, desde las piramides hasta Peto, Y Puerto Progreso.
Sin darnos lata. Cuando eso mi hijo tenia tres años y llevaba sus cochecitos y jugaba en la parte de atras hasta que se cansaba y se rendia. Buenos recuerdos. Ciertamente. un saludo hija.
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