lunes, 6 de julio de 2009

Entre libros olvidados encontré tu aroma
de muchos caminos andados
caricias intuidas y besos al descuido.

Éramos un puñado de perversos en ciernes
sintiéndonos culpables
en las noches de invierno
de aquel invierno que no era verdadero
tiritando por dentro
y ardiendo de fuego.

En la memorias tu imagen
diluida años después
al conocer las virtudes que la vida
entregaba a tiempo
volando a ras de suelo
como meditando.

La humedad propiciaba
las caricias deseando acapararlas
Allí entre las historias de amantes
Que no volvían a verse
Se deterioraba el margen de lo maravilloso
Las medidas desconocidas
La triunfal estrategia de acompañarte
Calles y calles adornando de estrellas
Las aceras solitarias
Para inundar de risas la noche nuestra
Un solo beso a ocultas tras una barda solitaria
Un pequeño mordisco inocente
Y leve al vuelo despegar del suelo
Pulsando incontrolable los instintos
Tan lejos hoy vuela la coherencia
De lo perfecto aunada a lo perdido
En un trozo pequeño de papel
Insiste la vida en devolverte.

2 comentarios:

Carmen Rivero dijo...

Este me ha gustado muchísimo, coso suele pasar con todo lo que escribes, lo que alunas cosas me gustan mucho más que otras.
Besos

Carmen Rivero dijo...

Viste como estoy escribiendo, cada día estoy mejor...jajaja
"coso" en vez de como y "alunas" en vez de algunas.
Nada, Ángel, que voy de mal en peor...
+besos