martes, 2 de marzo de 2010

Fidel Castro miente, pero él es padre de la mentira.


El dictador Castro haciendo uso del poder de los medios, que todavía controla, lanza una andanada de mentiras sobre el cadáver de un ser humano humilde.

Sin la menor consideración hacia un oponente, que se le debe el respeto al menos de haber muerto por sus ideales.

Con extrema frialdad y cobijado bajo el manto de la impunidad, expresa el verdugo que en Cuba nunca se ha ejercido la tortura y las palabras deberían quemar esa conciencia, pero está de mentiras y falacias tan saturada, que de repetir falsedades ,cree todo lo que dice .

En el caso que alegamos torturas, las hubo, golpizas, las hubo. No con la intención de sacar confesión alguna a un hombre que no conspiraba para derrotarlo mediante una lucha armada. Si no con la fuerza de las convicciones y la moral  que dotan al hombre que lucha por un ideal.

Pero olvida , o pasa por alto en su defensa a ultranza y vacía el juez – abogado- verdugo, que la tortura tiene muchas variantes y algunas de ellas son administradas de manera magistral por la policía política del régimen.

Yo sé de un caso, vecino y amigo de mi familia que por intentar irse del país en los años sesenta, de manera clandestina lo condenaron a 5 años de prisión y lo mantuvieron casi un año en una celda a oscuras junto a otro prisionero, sin que en todo ese tiempo pudieran disfrutar la luz del sol.

Dejo al criterio de los lectores que encasillen este proceder con los adjetivos que deseen. Y al final encajaran fielmente en una típica modalidad de tortura.

El Sr. Castro lo puede negar. Puede hacer uso de los medios de comunicación masivos de la tiranía y de algunos serviles lacayos que sirven de repetidoras voluntarias. Pero los cubanos que pasamos por esto estamos convencidos que esa es una modalidad de tortura muy usada por los órganos fascistas de la Seguridad del Estado.

Evidentemente contrasta todo esto con el trato de prisionero que se le otorgo a este mismo sujeto en la cárcel de Isla de Pinos ,cuando pretendió de manera violenta tomar el poder en 1953.