sábado, 19 de diciembre de 2009

El suicidio en los jovenes.



Un tema del que no deseamos escribir o leer, pero que esta golpeando a nuestra sociedad de manera directa. El alto grado de suicidios en nuestros jóvenes.

¿Qué estamos haciendo mal que incide sobre el deterioro en la salud mental de los mismos?.
Acaso la crisis económica afecta de manera directa en los desenlaces fatales.

Debemos indagar en las condicionantes que orillan a tomar decisiones que no resuelven los asuntos que puede confrontar nuestra juventud.

Es hora de activar una campaña nacional para aclarar dudas, encauzar las mentes menos fuertes y ofrecer opciones viables de atención personalizada a través de organismos creados ex profeso para la atención psicológica de la juventud, organismo que tal vez exista, pero no esta ayudando a dar solución a la problemática que se vive.

Retomar el camino de los valores y la valía de la vida, mediante platicas y programas destinados a involucrar a los estudiantes y edades similares en un plan agresivo de actividades deportivas, culturales y artísticas en general, ayudando a desahogar y canalizar las muchas inquietudes que los adolescentes enfrentan sin ayuda, ni apoyo, la mayoría de las veces.

Atentar contra la integridad física propia, es un claro síntoma de una sociedad enferma en sus mas importantes valores, y debe ser motivo de atención por parte de todos los involucrados, sobre todo los medios de comunicación masivos, que proyectan un mundo muy alejado de nuestra realidad y crean estados de ansiedad y frustración, cuando tienen en sus manos la posibilidad de mostrar un futuro prometedor y  accesible a todos. Con una sociedad  participativa y justa.

Por supuesto que los maestros tenemos un gran peso en esta batalla, fomentando los valores por los que se rige la sociedad y los que aún con sus defectos e injusticias, han permitido que nuestro país sea lo que hoy es.

Tenemos una gran responsabilidad social : Escuela y hogar, personajes de la vida pública y política, transmitir además de valores, la confianza que eleve el ego de nuestra juventud, orgullosos de pertenecer a una sociedad que avanza día a día.

Si hoy muchos nos preguntamos por qué aumenta el índice de suicidios en nuestros jóvenes, debemos hacer una autocrítica conciente y replantear enfoques y modos de conducir la sociedad, nadie más que nosotros estamos haciendo algo equivocado y nuestra es la responsabilidad de corregirlo.