domingo, 24 de enero de 2010

Un punto de vista.







Hasta donde profundizar en nuestro modo de ver y conocer al capitalismo sin que por ello seamos comunistas y se convoque hacia nosotros el odio irreversible de aquellos que usando la misma filosofía del odio arremeten contra todo sin visualizar en los matices.


Como asegurar al amigo y al vecino que tienen nuestros pueblos formas de vida ancestrales y una sabiduría propia. Creer en la ingenua y simple manera de existir , como si el panorama fuera blanco o negro, dibuja mal a nuestros habitantes indígenas y dice mal de aquellos que abusando de sus tecnologías y poderío por un lado y los otros afanados en tiranizarlos, arremeten cada quien por su lado y con sus fuerzas, sobre una población indígena que no ha cometido ningún pecado.

Podemos culpar de su incultura o de su despego a los rituales occidentales a gentes, comunidades enormes, masas con características definidas de desarrollo y orgullo de serlo en sus raíces.

Mal haría el Cholo de negar su sangre Inca, o los grupos del centro de México su sangre Azteca. Si van por el mundo sobreviviendo es consecuencia del más humillante de los desarraigos. Cuando dejaron de tener lo que colonizadores, explotadores y tiranos requirieron dejaron de ser útiles.

No son pueblos venidos a menos por el origen de su sangre, son pueblos sufridos, por la brutalidad del coloniaje y la mediocridad y el desamparo del mestizaje ladino que los humillo y los desposeyó de sus riquezas y de sus costumbres, obligándolos a vivir de formas ajenas y miserables.

Estamos los que nos creemos o tal vez somos blancos de piel, en esta América, en deuda con las culturas indigenistas, porque fuimos de alguna forma nosotros quienes invadimos sus territorios, les saqueamos y destruimos su hábitat de siglos. Vergüenza más que orgullo debemos sentir, cuando alguien sea amigo o enemigo, bajo la justificante errónea de las costumbres o los hábitos o el rezago de siglos, humilla o mortifica a un solo ser humilde de esta tierra amada, al sur del Rio Bravo.

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