jueves, 15 de julio de 2010

Una verdad no justifica una dictadura

Una verdad no justifica una manipulación




Es cierto que los mal llamados papas romanos, no son embajadores de Dios en la tierra. Dios esta vivo y en todas partes por lo tanto no requiere de figuras humanas para hacerse oír, ni para transmitir su palabra a los hombres. Enfocado de esta manera hoy Hugo Chávez, el aprendiz de tirano venezolano, le ha dicho una verdad al mundo.

Pero cuidado, con el discípulo aventajado de Castro. Los errores de la plaga escarlata, plagada de anticristos, no justifica que el desmerecedor de Miraflores, se erija en vocero de los cristianos.

Chávez nos demuestra a diario su verdadera vocación de Judas y tirano.