viernes, 9 de julio de 2010

La Yagruma.

Una de las primeras técnicas que aprendí en ventas fue la de explicar correctamente un producto, y las formas de adquirirlo y antes de hablar de dinero, hacer una pregunta clave a los clientes: ¿qué tiene usted que decir? Y callar la boca. El que hable primero tendrá que hacer la próxima jugada.


Los vendedores siempre estamos interesados en cerrar ventas, quién cree que no es vendedor, no tiene idea que la vida se mueve en base a las ventas.

También la política es una gran venta y un enorme blufs, esa jugada está sucediendo ante nuestros ojos en estos momentos en el caso Cuba.

La Unión Europea ha puesto una tesis en función de la relación con la tiranía cubana.

O se moderniza y adquiere cierto matiz democrático, con casi todo lo que esto conlleva, o no se mueve la relación hacia algo positivo.

La jefatura de la isla ha decido hacer una jugada, se ha valido de peones dispuestos para el caso, de adentro y de afuera. Ha planteado una acción y debe llevar a vías de hecho un acto. Para ello ofrece las fichas de que dispone para este tipo de negociación, los seres humanos encarcelados.

De alguna forma continua haciendo la vieja jugada, gastada, de algo por hombres, de cubrir ciertas apariencias y formas, que la comunidad hipócrita mundial, exige como garante de algún tipo de moralidad.

Septiembre es el mes clave, la dictadura da pasos encaminados a ofrecer un maquillaje de libertad y justicia, después de haber mantenido siete años presos, al grupo más grande de inocentes, en Cuba.

A cambio espera el favor de una reanudación de relaciones comerciales.

 El motivo que llevo a este grupo disidente a un encarcelamiento sin razones, está presente todavía,  las condiciones de falta total de libertades y entre estas, las más elementales como son la de expresión y agrupación partidista, elecciones libres y directas y el respeto a opinar diferente. Estamos sin alterar el generador del conflicto y por ende ante el riesgo de volver al punto de partida de todos estos desdichados incidentes y encarcelamientos.

Ignorar esto por los países que tienen ante sí la posibilidad efectiva de presionar hasta lograr una transformación , un gobierno de transición y la justa aspiración del pueblo cubano a un proyecto de vida moderno y enteramente libre, entonces en vano se armó tal simulación diplomática, en vano alegan respeto por los derechos humanos ,en vano se rasgan las vestiduras.

Muchos de esos países europeos, conocieron de cerca la barbarie de las dictaduras y empezando por España que sufrió un franquismo brutal, quiero pensar, quiero apostar, por un poco de misericordia y de humanismo y empatía hacia el proceso perverso que traman los tiranos en mi país.

No podemos permitir un maquillaje y un seguir en lo mismo, una burla a un pueblo que sufre los embates de un grupo fascista, que una vez logrados sus propósitos no dudará en volver a llenar las cárceles y reprimir, porque es de suyo el acto represivo para poder conservar el poder que detentan en contra de la libertad, la democracia y la razón.

¿Entonces quién tiene más premura en estas relaciones, un grupo de países que no necesitan de una isla empobrecida o una dictadura desesperada ahogada en la ruina y la miseria provocada por la opresión de sus cabecillas?

Quién crea que la intención de Moratinos es humanitaria, vea bien su indiferencia a visitar a los disidentes, quién crea que los curas actúan guiados por la mano de Cristo, que me muestre una foto al lado de Fariñas o del extinto Zapata. Me muestre un cintillo con declaraciones condenando el asesinato de los niños y jóvenes del trasbordador 13 de marzo.

Dice la Biblia: por sus frutos los conoceréis, los frutos hasta ahora vistos dicen claramente que en su esencia los problemas de fondo siguen intocables, lo que presupone una vuelta al caos en menos de lo que canta un gallo. Los actos indican una gran desconsideración para hablar de frente ante los hechos, los acuciantes y graves problemas que sufre mi pueblo y que no vienen generados por actuaciones de terceros países, son consecuencia directa de la intransigencia y el desprecio hacia el pueblo cubano por parte de la dictadura.

Estamos ante la disyuntiva de cerrar los ojos ante la proxima jugada y al llevar oxigeno a la dictadura, estrangular la libre determinación de un pueblo que ya no desea una dictadura sangrienta. Europa y América tienen la palabra.