miércoles, 31 de diciembre de 2008

Perú.

Cuando el inca rasgó las cenefas del cielo,
escucha la voz de Dios diciendo:
Hágase la luz!
Mas no fue lo único bueno que el señor desde
el cielo hermoso y limpio les dio
Un paisaje fulgurante de aromas indecibles
vista maravillosa de los Andes
Al vasto mundo pone a sus pies
como sí el estrado de estos
quisiese compartir con reyes de penachos emplumados
las más bellas joyas deslumbrantes
Crea las mujeres de estirpe y elegancia
bellos ojos inocentes
labios que mecen palabras que pronuncian
recios hombres multicolores
Por animal de trabajo la Llama
noble mezcla de bondad y coraje
La tierra fue poblada.
Sabios y brillantes constructores
Inexpugnables ciudades construyen
Matemáticos, astrólogos, descubridores
De soles y de estrellas, en el vacío de la noche
Fue prodigo Dios con los peruanos
Vallejo fue en el arte la gota que derramo el vaso
América puso de ejemplo la tierra de Tupac Amaru.

martes, 30 de diciembre de 2008

Fin de año.

Contrario a buena cantidad de seres humanos, no me emocionan estas fechas, el estar vivo es razón suficiente para que cada día sea muy importante. Desear por tanto que el 2009 nos vaya bien raya peligrosamente en lo sarcástico, cuestión que no me va nada mal, pero no en esta ocasión que deseo ser sincero y compartir ciertas preocupaciones con ustedes, nos ha sucedido cuando alguien muere y vamos a la funeraria, que a falta de estupideces mayores decimos cualquier cosa, por salir del paso, lo siento mucho, lo vamos a extrañar, por ser un buen compañero, etc. Nos vamos llenando de vaciedad, como la mujer del vecino que recibe tres o cuatro veces por semana una tanda de cachetadas y en los días de fiesta se abraza y besan apasionadamente.
No dudo en desear para ustedes, que el 2009 sea un año mejor y tal vez lo sea, al cabo puede que se lo merezcan.
Pero es pura cortesía. Ustedes no me preocupan, tienen casa y familia y un empleo que les reporta ingresos y con ello pueden comprar cuanta porquería fabrican los inventores de porquerías, para sacarles el dinero, cosa por demás que me importa tres pepinos, al cabo cada cual hace lo que le da su gana con su dinero.
Pienso en esos niños de Etiopía, del Congo, de la franja de Gaza y por que no de la Habana Vieja, que esta cada vez mas en ruinas de todo tipo.
En los presos por expresar ideas, y no querer aceptar ser dirigidos a capricho de un tirano taimado. En las mujeres de esos hombres, en sus hijos, que están alimentando odios desde muy temprana edad.
Pienso en los propios tiranos que arman discursos y meditaciones jugando con el tiempo y con los estúpidos cómplices que le hacen el juego por intereses perversos. Los que a sabiendas que son la quintaesencia de la degradación humana, aceptan de su mesa los bocados que son quitados al hombre que día con día sale a romperse el lomo para traer algo a la suya limitado, cada vez más pobre, cada vez mas fría.
Ustedes no quieren leer esto, un amargado cubano mas, un loco resentido.
Un gusano desafecto, una escoria humana usada por el capitalismo.
Cuanta injusticia y complicidad en contra de los seres humanos pobres, de cualquier parte.
En nombre de la libertad, Fidel Castro mato la libertad en Cuba, empobreció y destrozo la familia, en nombre de la libertad encarcela y mata, se prostituyen los jóvenes y se fomenta el odio.
Deseo que el 2009, apreste las conciencias y las sensibilidades, si tienes una ropa que ya no uses, dónala, si alguien no sabe leer, ayudalo, si un político es un corrupto como hay montones en México y mundo y medio denúncialo, si vas a tirar comida obsequiala, pero sobre todo, seamos mejores seres humanos cada uno de nosotros, un poquito de algo bueno se contagia. Matemos un poco cada día el egoísta que llevamos dentro. Ahora si, bailemos, bebamos, comamos de los platos típicos de la temporada y seamos felices, acaso no trabajamos para eso, un traje nuevo, un coche diferente, una alhaja más grande, una pena menos. Vanidad de vanidades.

Ausencia.

Este cuento es muy antiguo, solían contarlo algunas veces en las noches tibias, los enamorados a sus amantes novias, a la orilla de la playa, no he querido que se olvide y por ello lo escribo aquí, no tiene dedicatoria, pero pudiera ser dedicado a alguien en especial. Solo seria cosa de poner un nombre de mujer. Y recrear la historia.




“Las aves suelen volver al nido,
pero las almas que se han querido
cuando se alejan no vuelven mas”...



Cuentan que hubo una vez, en un lugar misterioso, donde las historias de amor verdadero ya no eran creíbles, que un hombre se enamoró de una mujer exótica que paso a su lado.
Hubo de pasar un tiempo para que empezaran a ser amantes y se descubrieran desnudos en una habitación de un hotel elegante, las paredes estaban empapeladas y los espejos no tenían él más mínimo rastro de deterioro, las sabanas olían a limpio, tersas, blancas y acogedoras.
Por los años de esta historia, aún era sencillo encontrar habitaciones en hoteles de lujo para desempleados. Una fiesta previa y la ternura de amarse por primera vez, lo llevo a ser mas precavido, el estilo triunfa siempre, no hubo flores, ni siguiera música de fondo, aún estas allí en medio de la cama sin saber como o sabiéndolo, a quien le importa preguntar. La luz de la calle ilumina levemente la habitación. Discretamente inicia la fiesta privada. Todo es con calma, despacio, leve sensación de explorar y disfrutar algo que semeja un sueño, tal vez tienen miedo que sea un sueño y no quieren ni gritar, danzan sobre las blancas y tibias olas de las sabanas, se envuelven en un abrazo interminable, ondas de espumas y olor verdadero a mar, a sal que se queda pegada en la piel, y cuando sudas hueles deliciosamente a perfume caro y ron habana club.
Él lo había dicho todo y más como casi siempre. Lucia sus mejores palabras y las acomodaba como acomodan los magos cosas dentro de un sombrero,
Ella estaba preocupada por tradiciones remotas que hacia siglos no se usaban en ese lugar pagano. Ni en el lugar de donde ella provenía. El amor o lo que fuera, entre dos que lo desean, no pide, ni expide cláusulas sofisticadas, cosas tan viles y vulgares que ahuyentan los deseos, en ese pueblo salvaje la gente es muy simple.
Llego abrumada de prejuicios, aparentando estar segura, nadie pregunta por discreto si se tiene o no mucho oficio, resulta ser que ha veces nos sorprende la ninfa imberbe y las matronas suelen estar mal entrenadas.
El amor es tan tierno cuando se viaja a gusto que ni se simulan leyendas, ni se inhiben deseos, se da y basta.
Tomó lo que se daba con gusto y con deseos al cabo los meses sembraron una cadena de ansias que de no desbocar en sentir las olas bravías romper en el malecón rabioso, en vano habría sido la osadía.
Los brazos como llamas los pechos desatados, las frases no se olvidan, los labios ardiendo, la mirada perdida, grabadas con las uñas aquella madrugada, quedaron los hechos, lo demás es historia.
Un coro de sirenas se escucha a lo lejos, flotaban, se hunden uno dentro del otro, no como cuchillos ardientes, mas bien como metales que se funden impacientes, afuera la noche estaba ligeramente fría, las luces del faro iluminaban los vidrios una vez cada rato, tranquilamente, el olor de los cuerpos acabo por deshacerlos, en un sueño largo y grato, eterno.

Cantos de Tir na n-Og. Iván Pórtela

Santa Clara, es una ciudad del centro de Cuba. Cierro los ojos y mi mente vuela hasta allí, en Ezquerra e Independencia pase, siendo niño, casi todas mis vacaciones de verano, en la casa fresca y humilde de mi bisabuela Josefina.
En las mañanas mi tío abuelo Modesto, se convertia en niño y nos íbamos a divertir de lo lindo tirando piedras al rió que estaba cerca del cuartel Leoncio Vidal, y del cual había sido miembro hasta su jubilación forzosa, después de la Revolución.
La ciudad de Marta, pulcra, tenia el vicio de la cultura, por los años que describo, no rebasaba los 40.000 hab. Y era considerada la Atenas de Cuba, poetas, músicos y cuanto tuviera que ver con arte tenia allí, desahogo natural, mi madre comenzó sus estudios de piano en Santa Clara y los concluyo al mudarse, en un conservatorio de la Ciudad de la Habana.
Por que mezclo todos estos recuerdos con un libro de poemas de un escritor Villaclareño, naturalizado Mexicano y devoto ferviente de la cultura Celta, solo Dios entiende las ramificaciones oraticas de los cubanos, cuestión que me agrada señalar, muy al contrario de lo que un día menciono Cabrera Infante, el Gibareño ilustre y despampanantemente irreverente al decir, que el cubano solo era trágico en la locura, acaso se puede ser fuera de ella, o ajeno a ella. No lo sé.
Iván nació en el lugar que menciono, tal vez jugo a tirar piedras en aquel rió donde yo iba con mi tío, era un rió publico, no sé ahora, y estoy seguro que como yo, fue muchas veces al zoológico cerca del cementerio y corrió detrás de las niñas por el parque Vidal y fue al teatro Calderón y vio pasar al Che con su brazo vendado, yo no, no lo vi pasar ni vendado, ni embalsamado.
Ahora se dio la oportunidad de vernos en la Ciudad de los palacios, la imponente Tenochitlan adulterada y contaminada, me autografió su ultimo libro y nos tomamos como sesenta cafés en Coyoacan, no tantos, luego van por ahí la gente mal intencionada diciendo que los cubanos somos exagerados, Coyoacan, significa ciudad de los cafés y de los hippies, los coyotes han quedado circunscritos a cuestiones inherentes a tramites administrativos de la mencionada delegación. Por cierto, aprovecho para reclamar el abandono injustificable de los jardines de la Iglesia de la Conchita, lugar histórico y agradable, esta más patético que el desierto de Sonora a las tres de la tarde, en fin delegado haga honor a su apellido.
Iván, es un poeta complejo, no por que quiera comer quesadillas con cuchillo y tenedor o pida una tortilla extra para comer lo que se le escurre de las quesadillas que le sirven, no entiendo como lo hicieron mexicano, en vez de aprenderse el himno, tenía que haber sabido comer comida mexicana.
Este poeta sofisticado tiene publicado la punta del iceberg de su producción literaria, si no fuera mi amigo yo diría que es uno de los poetas cubanos vivos más talentosos, pero me limitare a decir que es muy bueno, claro ustedes dirán, es su cuate, cuando lo que deberían decir es: y este que sabe de poesía para opinar así, si usted no me cree, cosa que no tiene por que hacer, lo invito a que lea estos poemas que saque del libro que da titulo a esta historia.
Lean pues y sepan que a pesar del cariño y aprecio que siento por Iván, lamento que en México la poesía sea un culto privado, sacerdocio de unos pocos privilegiados y reducido número de adoradores, el país que en una época de gloria dio al mundo al rey poeta Nezahualcoyotl, padre en verdad de la poesía nacional o una mujer liberada a pesar de sus hábitos como fue la ilustre Juana de Asbaje, o él magnifico Amado Nervo, lo mas puro del final del romanticismo en esta tierra.
La gente casi no lee, la cultura vive su peor época y el pais pierde.
Aquí los dejo con mi amigo, el poeta Cubano-Mexicano más interesante de esta época inculta que nos ha tocado vivir, espero que sea de su agrado.
Cualquier opinión pueden hacérsela llegar a su correo que pongo a disposición de ustedes. torosagrado@hotmail.com Gracias.


Respuesta al grito del ciervo.

Quiero escuchar el grito del ciervo
en los bosques lejanos. Estoy solo,
solo y el corazón de algún recuerdo
se atreve hoy a cantar en compañía
de esa mi loca necedad de aeda...
Allá en pleno torreón , Inisheer blanco,
verde violeta, silencioso y puro,
los monjes estuvieron en sus muros
y yo rasqué la tarde con mi espada,
allá en el bosque. Kevin. La nostalgia
y el grito de aquel Ciervo que nos canta:
“Cristo en el corazón del que en mí piense”.
y yo , con esta sensación de espada.

Inisheer



A dos pasos de Martello Tower.

Oí cantar
los pájaros
sobre el techo
Mojado
de los Done
en el senil
y loco Sandycove
y el águila
en los viejos
tejados
me da el extraño
pavor de lo perdido...

Nubes de Sandycove... Ebrio de Joyce




En lo profundo.


No andar como poeta sino serlo,
No aparentar la dicha... ¡ ser dichoso!
No hablar en demasía, ¡ ser silencio!
No comentar el mal santo, abatirlo,
No desear lo inalcanzable, ¡alcanzarlo!
Duro materialismo, amarilla indiferencia,
Crueldad grisácea, egoísmo estúpido,
Insensibilidad, vulgaridad, dureza,
Debilidad... todo se une _lazo escurridizo_,
El paso de un poeta que orbita cana y sueño.
Sombra, basura y la miseria humana,
Incomprensión, ascos incontables...
¡ Erin! ¡Erin!, eres tan verde!

Recuerdos.

Un niño de ocho años llora viendo cantar a Gardel, sin hacer ruido, callado, las lágrimas le corren por la cara, en una tarde de domingo, entenderá el trasfondo amargo de un canto que toca tan profundo, un niño. ? Tal vez no sea real y lo he soñado todo.
Los niños no entienden la carga enorme de emotividad que albergan los melodramas. Son tan difíciles de entender los niños.
Lo estoy viendo, enclaustrado por el asma, hacerse amigo inseparable de los libros, disfrutando de la lectura, agobiado por la tos persistente y la falta de aire.
Las madrugadas son eternas, dos mujeres de enfermeras y cuanto remedio conocen los ponen en practica. A veces es tan alta la fiebre que se confunden los personajes de los cuentos, con los fantasmas de las alucinaciones. Como por arte de magia al cantar los primeros gallos, los síntomas amainan y el sueño negado, aparece, como gracia de Dios, pócima maravillosa poniendo tregua a tan cansado pecho y así va ha ser siempre.
Verne, Salgari, La Edad de Oro, regalada por el padre ausente, colman la imaginación del chiquillo que sueña un día ser pirata y otro explorador de islas desiertas.
Pero es en el cine, donde se vuelcan todas las pasiones, presume tiempo después de haber visto un numero descomunal de películas, conoce actores y directores y tiene la suerte de haber visto casi todas las obras maestras del séptimo arte.
Jamás entendí por que aquel niño solitario lloraba oyendo los tangos de Gardel, pudo haber sido la melancolía que envuelve la más bella música Argentina.
Hay tantos Gardelianos en Cuba, que risiblemente algunos, sombrero inclinado y gruesa gabardina, se paseaban ahogándose de calor, tal vez a gusto, por las calles de la Habana.
Ciudad al cabo de personajes contradictorios.
No puedo olvidar a ese niño, lo llevo grabado, calle arriba, calle abajo, de todas esas calles que camino a diario.
Antes de los doce descubre a los Machado, García Lorca, Picasso y Dalí.
Le parece divertido el Romancero Gitano, el ritmo, las historias, aquello de los cinco chorros, como cinco fuentes, nada se le compara.
Prefiere a Galdos, que a Platero y yo, es mas real el sitio de un pueblo que una historia para niños.
Azorín le aburre, pero lo lee, La Barraca y Fortunata y Jacinta, los lee después cuando ha visto una soberbia serie de televisión española. Considera a Miguel Hernández el mejor poeta de la generación del 27, por motivos que asocia interiormente con el abuelo que ha quedado preso en España, al igual que Miguel por luchar contra la embestida tiránica de Franco.
Juega a la pelota y mientras el asma lo deja, es bueno, muchas veces a solas ve los partidos desde la ventana de su cuarto. Aprende pronto a nadar y no tiene mucho tino con las bolas de cristal.
Prefiere llegar de la escuela y montar bicicleta, por otros barrios vecinos, y solo con sus pensamientos se pierde hasta las cinco. Lo recuerdo armando tremendos berrinches por que lo obligan a ponerse camisas almidonadas, crueldad de una época por suerte superada.
No se pierde las aventuras de las 7:30, que recrean historias de corsarios y piratas. Viejos buques guerreros y asaltos descomunales en alta mar. Si es del Zorro, medio barrio infantil se hace disfraz, los flacos y los gorditos, nadie quiere ser el sargento García.
Amarilis es la reina del ultimo carnaval infantil, hoy desfila y pasean tomados de la mano y mañana a ella se la llevan a Miami, el primer amor infantil.
Él va disfrazado de torero Español, verde y oro, de luces, con sombrero negro y zapatillas, pero no ama la fiesta brava, ni le anima, de adulto va una vez, por compromiso a un coso y hubiera preferido que indultaran al toro, no entiende el espectáculo y como no le interesa no hace por conocerlo.
Años después, se hace amigo de un torero retirado, le compra un libro y junto a una paella bien servida y desgraciadamente nada de un buen vino, por estar trabajando, siente el orgullo de estrechar la mano de un hombre sincero y amable.
Aún cuando dos cosas le molestan de los hombres vinculados a los toros, las supersticiones y sus infundadas creencias religiosas, no juzga, acepta.
Para ser niño no deja de ser extraña esa predisposición a tener amigos entre la gente vieja, que cuentan historias y saben de casi todo y además lo que no saben lo inventan muy bien disimulado. Esos viejos que ya no se acuerdan si fueron malos o buenos.
Escucha receptivo las vivencias, sus orígenes, como eran las callejuelas, lo que ahora esta y lo que hubo antes.
Se ríe con las ocurrencias de sus amigos grandes, ves las piernas de esa señora, por tocarlas habría matado, y mira ahora, el tiempo no perdona, ahora no la toco ni aunque me pagara.
Recuerda el carro del pan, iniciando los sesenta, tirado por un caballo y construido bellamente de madera barnizada y el mismo panadero pregonando y el olor a pan recién horneado, que se desliza como recordamos en las caricaturas y los niños salen y la abuela compra.
Ya en la tarde después de la siesta y la película de medio día, algún vecino viene a conversar y es la hora del café, a los niños los convidan con sorbitos, y después nunca mas lo olvidaran, irán por esas calles de Dios con ese sabor en los labios y ni el mejor café de Italia o alguno de la calle ocho de Miami podrá superarlo.
Los niños que se fueron de Cuba, al principio de la Revolución, aprendieron pronto el idioma y las costumbres de los países a donde tenían la oportunidad de llegar, las familias se dividieron, muchos primos nunca se volvieron a ver,
Los amiguitos de la escuela agarraron caminos distantes y se regaron por el ancho mundo.
Los que nos fuimos de adultos nos acordamos de aquellos niños y de los niños que se quedaron, y de los adultos que se fueron yendo en muchas y disímiles oportunidades, estando en la ciudad de México, en una tienda de la colonia Polanco, leo en un periódico que Daina Chaviano se había quedado en no sé que lugar, mi amiguita de la primaria, una niña que soñaba ser bailarina y acabo siendo escritora. Por ella supe de los Beatles, de aquellos cuatro maravillosos músicos de Liverpool, sus nombres y las canciones más populares hasta el año 1966 aproximadamente.

sábado, 27 de diciembre de 2008

Poema del Sábado.

Complementos.


Entretejida como una sombra
vas en mi vida
como silencios que se vuelven
complices consabidos.
Sabes de que me rió
y si callado , cuan de profundos
invaden mis pensamientos
los mas ingenuos, los mas extraños.
Habitas los mundos
que construyo ex-profeso para ti
Si digo algo , sobre las tablas
quedan las huellas
por que se arma la noche nuestra
de tanta loca expresión .
De recovecos , de pasadizos
mitos, y ritos mudos,que ponen
donde palpitan como tus mundos
dos complementos.

domingo, 21 de diciembre de 2008

Bandoneón fuelle bendito.

Para Carmén Rivero, mi amiga

Sentimiento de momentos idos
Que fuiste el alma de la fiesta
vino y sentido a los amigos juntos
Diste entre barcos que llegaban.

El tren pasaba lanzando su quejido lento
Mientras uno tras otro trasnochado canta
El lastimero reclamo o la fulgurante estrofa
Toca hasta el amanecer y teclea con fuerzas
Arrullas mientras le confieso que la amo

Arrabalero, pibe que encontraste un día
Tendido en tus baldosas color de cieno claro
La ultima dama y el pañuelo extraviado
Mientras yo le digo que la quiero

Hoy sos un viejo bandoneón que ya no toca
Ya nadie escucha tu lamento hermoso
De andar viviendo en salas luminosas
Quebraron tu esplendor los años nuevos

Has pasado al cobijo de este puerto
Donde vienen a morir las viejas naves
Donde el viento es lastimero y frió
Y las jarcias de los buques se han podrido

Canta bandoneón fuelle bendito
La ultima estrofa de esta vida
Junto a ti me quedare dormido
Oyendo en el recuerdo tu triste melodía.

Un alto en el camino.

estas son las mañanitas que cantaba...

Antes que comience mi cierre de año y pase lista al deterioro, que dejan los años a cambio de vivirse, quiero hacer un paréntesis, para felicitar a un amigo querido, que cumple años, no sé si quince, veinte o setecientos, la edad no importa dejemos eso a los estudiosos de la historia, no es cierto Cisneros? Gracias por el desayuno de hoy y la cena de ayer, Dios te cuide para que un poco de ese privilegio que tienes por humanidad nos toque como una varita mágica, Colmándote de bendiciones, vele tus proyectos y los enriquezca, corrigiendo cualquier error posible y humano, estando contigo al levantarte y acostarte, cuando conduces por cualquier destino de este tu bello y por que no mío también, México.

Si este año... “volví al camino con mi adarga al hombro” como dijo un día ese que admiras y que yo simplemente respeto, es gracias a ese nuevo Espíritu que te contagia de optimismo y que vas regalando a otros, con tus mensajes, con tus boletines laborales y con las charlas privadas de té o café, que debemos, sugerencia aparte, hacer una vez por semana con toda la tropa loca de emprendedores, para contagiarnos de las victorias de otros y contar las propias, compartiendo nuevas estrategias, sabrás hacerlo a tu modo.

Hermano, gracias te doy publicas y viajeras, por todo cuanto nos has dado estoy de gira por la Huasteca Potosina para saltar este mes guarachero, recluido en un curso excelente de meditación intrascendente o sea no pensar en nada, hasta enero, cuídate, disfruta este tu día y a la familia que te sirve de muralla y de la cual como Israel sirves de Patriarca, un abrazo, felices fiestas, feliz fin y comienzo de año, si Dios, el Gerente General nos permite, nos vemos para inicio del año próximo, que será mejor que este si Dios quiere, Angel y Nancy y los niños. Te queremos, amigo.

sábado, 20 de diciembre de 2008

El poema del sábado. ( doble)

Te has ido.

Leo tus palabras
Y se desbocan los ríos
nostalgias vivas acumuladas
lejos de las palabras amadas
lejos de los brazos recordados

junto a la tibia fuente de los manantiales
que mojan despacio mis labios y mi frente
brotan tus caricias
recordadas
sempiternos enamorados

leo tus palabras y te has ido
no sé sí para siempre
tal vez por un buen rato
quizás te alcance antes
un día no lejano
la muerte ronda siempre
ya estoy acostumbrado.





Soledad


Sé que habitas allí
Donde no puedo llegar aún
Mirando el verde pasto
Y al sol eterno, con su luz

Estas rodeada de niños que te miran
Cantar las rondas cotidianas
Alzando lazos de la nada
Disfrutando el tintineo
De los cascabeles de plata

Sé que habitas allí
Lo he sabido en el mensaje
silencioso de los sueños
acariciando espectros

Estoy mas solo que nunca
Yo que siempre he estado solo
Con una soledad de mundos
Que no saben estar solos.


Por que escribo versos tan tristes este día, lo sé pero no hace falta comentarlo, con tan largos discursos políticos y lo azaroso de la vida cotidiana creí que los sentimientos, la fibra que alimenta lo que se debe decir sobre las ternuras cotidianas de la vida, se había ido con tantos pasajes y contratiempos vividos en estos últimos años, albergaba planes que Dios ha cambiado y surgen noticias nuevas de felicidad para algunos de los míos tan cercanos y alejados, que casi es como si no lo quisieran ser espero que al menos este retorno al camino no sea en vano.
Dios lo quiera.

viernes, 19 de diciembre de 2008

Disquisiciones irreverentes sobre la tristeza.

Se fueron de vacaciones las tristezas, en los bucles de las niñas que semejaban espirales de humo, todas tienen un destino prefijado, las mías se han quedado a observarme. Desde lugares tan distantes se visitan y miran un nuevo amanecer, conjuran al unísono para olvidarme, pero al no mencionarme conspiran contra mí, sintiendo que se fortalecen entre ellas, sabiéndome cansado y agobiado de penas, aún tal vez mas abrumado de lo que ellas piensan gozandose. Todos sus caminos los he recorrido y más aprisa, tal vez, sin embargo no dejan las tristezas de sondearme en las noches cuando pongo cansado la cabeza en la almohada y recorro el panorama diario, los haberes y las deudas incobrables de la historia como todos voy pagando con una cuota que escurre en la oscuridad de mi cuarto inundándolo todo. Cuantos pecados acumulados, cuantas palabras dichas sin pensar en las consecuencias, nadie estuvo para darme un consejo a tiempo, todo lo he remendado solo con el hilo del tiempo, a cada cual cuando puedo llamo y acepto callado, como son y como actúan, las tristezas se alborotan en diciembre, enfrentadas entre si, dime tu si es mucho lo pasado, si vamos a olvidar o vamos a tatuarnos las cosas que un día fueron dichas para exhibirlas públicamente, el tiempo dio parte de esa historia, atrapados, siendo oportuno mirar donde se esconden los últimos pensamientos y los mas hermosos sentimientos, junto a la orilla de los sueños superficiales de los muertos que velan por sus descendientes, tal vez del otro lado de las cosas subjetivas y aladas que no ven los presentes. Habitando la otra cara visible de mi vida, con los días colmados de estrellas que pones al pie de la alfombra mágica cuando soñamos, al menos vagar mirando las vidrieras atiborradas de cosas que se venden, nos hace sonreír juntos después de tantos años convirtiendo en pompas de jabón los pesados muros de la vida. Y del pasado. Por ti se alejan las disquisiciones del discurso sombrío, entras con tu luz de realidades en mi mundo habitado de fantasmas, desempolvas con palabras tiernas y sencillas los anaqueles de mi alma. Haciendo huir sin miramientos las brumas que se agolpan temerarias en mi mente. Las tristezas alimentan al poeta, ríes, me quieres cuerdo y analfabeto si es preciso, sin esa melancolía que se esconde detrás de mis continuos chistes y mis bromas pesadas, me haces mirar al niño que una vez fueron correteando las sombras inatrapables de las nubes con formas de jirafas y rinocerontes, no mires atrás esperando que te quieran, mira hacia delante y deja que el amor las alcance.

Versos sueltos.

Abren las inocencias caminos nuevos
sin sucumbir al odio que las rodea
cierran los ojos de los que sueñan
morirse en paz un día cualquiera.

No siendo falsos los resplandores
como las olas llegan los besos
de los otoños que te ofrecieron
como las olas vuelven al mar

Las tiernas líneas de la hermosura
suelen a veces nublar la vista
quién se resiste a tan dulce dicha
morder los labios sin padecer

Si el odio alberga tu corazón
no me reproches por los excesos
por que las penas suelen volver
vivir llorando no implica el precio

sobre "Manteca." La ilustre vida de Chano Pozo.

Estoy aprovechando para dar a conocer las primicias de un libro que llevo muchos años queriendo acabar y siempre postergo, La vida de Francisco Pozo González, personaje controvertido envuelto en el misterio, tamborero famoso y creativo.
Chano, como le llamaban todos, siempre fue un personaje de leyenda por su vida complicada y polémica, pero trasciende debido a la mancuerna fabulosa que logra hacer con Dizzy Guillespie, uno de los hombres del jazz norteamericano más prolíficos e innovadores, ambos los junta el destino por una corta época y funden la mancuerna creativa más explosiva que se conozca.
Fue breve el paso por la vida de Chano Pozo, pero contundente en lo que a la música se refiere, Dios quiera que este atrevido proyecto lo pueda concluir un día, como le prometí en la sala de su casa a mi amigo entrañable Chimy Monterrey, la sonrisa más diáfana del mundo.

En manos de Dios queda todo. Editor tengo.


Angel Collado Ruiz.

Manteca. La ilustre vida de Chano Pozo.

Cuando las puertas batientes del “Café Río”, situado en la cuchilla de la Lenox con la 110, en Harlem, se abrieron, Chano regresaba a la barra de madera, después de echar otra moneda a la vitrola para que todos volvieran a escuchar su ultimo éxito “ Manteca”, alguien entra discretamente, le apunta con un arma y dispara.

Después de la siesta encendí el televisor y me acomode en mi silloncito, me faltaba hacer la tarea, pero no quería perderme la película de las tres de la tarde.

Los personajes son viejos conocidos, entre los actores de reparto sobresale uno, llamando mi atención tiene una sonrisa espontánea y fresca y el contraste de unos dientes blancos y su piel negra.

México 1984.

Empezamos a descender después de un viaje de dos horas y media, metiendonos en una espesa capa de nubes naranjas y violetas, los motores del IL- 62 M comienzan a desacelerar lentamente, la nave parece detenerse despacio mientras desciende y de pronto el cielo se abre y deja ver cientos de metros abajo, al impresionante Distrito Federal de la CD. de México, una tenue bruma empieza a ser penetrada por un sol que pasa por toda la capa de humo y contaminantes que acabamos de atravesar.

No se ve todavía el aeropuerto, solo algunos edificios altos realmente pocos y hermosos, todavía conservo húmedos los ojos por la difícil despedida y ya me estoy preparando para otro recibimiento igual de emotivo.

Atrás a quedado la Habana, con sus calles encendidas por el sol de octubre, me había levantado temprano después de una noche tranquila donde, distinto a la costumbre, no quise despedirme con fiesta, mis amigos fueron por su cuenta a celebrar al cabaret Tropicana.

Mi madre compone una maleta pequeña poniendo lo poco que llevaría para México, apenas lo imprescindible. Un pantalón extra dos pares de calcetas, dos calzones, una camisa, una playera y las cosas de aseo personal.

Habla poco y con monosílabos a las cosas que le pregunto por sacarle conversación, esa idea de irme a vivir fuera, no la tiene contenta, hemos sido compañeros de viaje durante 28 años, ahora mi camino continua sin ella, mi hermanita duerme ajena a nuestros pensamientos en el sofá de la sala donde se quedo para hacernos compañía.

La despedida se fue haciendo discreta por miedo a ese reflejo de años donde uno veía irse a otros , sin comentar nada hasta el ultimo momento, con una sonrisa cortada por las lagrimas, desatándose un sin número de situaciones que cada cual afronta como puede, muchos durmiendo en otras camas el día antes de su partida, porque el Gobierno les había confiscado e inventariado la propia.

Mi salida era la culminación de 14 años de estarlo deseando, los recuerdos estaban frescos en la memoria, era mi momento estaba sereno y pensativo, sin deseos de celebrar, dejaría atrás el sistema que me rechazaba, pero también mi pequeña familia, dividida y sola, disyuntivas por las que atraviesan todos los que un día deciden tomar este mismo camino y cerrando los ojos nos encomendamos a Dios, sin volver atrás la mirada por que la nostalgia nos vence de antemano.

Después de carretear un tramo bastante largo, el avión toma rumbo hacia un costado de los andenes pero no se acerca a la terminal y espera paciente que un enorme autobús se acerque. Por aquellos días los aviones de Cubana, temiendo cualquier tipo de atentado eran estacionados en muchos aeropuertos del mundo en lugares seleccionados, custodiados todo el tiempo por personal de seguridad cubanos, el temor a un sabotaje era cosa normal en la mente del Gobierno y para alejar toda sospecha ellos tomaron la responsabilidad de protegerlos de esa manera.

El enorme autobús se acerca despacio y poco a poco extendió una zona de contactos que nos permitió abordarlo sin ningún tipo de peligros. En ese vuelo viajaban aproximadamente 30 personas, no recuerdo haber hablado con algún cubano en el trayecto.

El autobús es alto y ancho con mucho espacio interior para equipajes y personas, pocos asientos y ventanillas panorámicas que nos permiten ver las maniobras de otros aviones y toda la magnitud del aeropuerto Benito Juárez. Quedamos como a 500 metros de la puerta de arribo más cercana.

Los oficiales de Migración revisan detenidamente todos los documentos y al ver mi pasaporte cubano me indican amablemente que los siga por un pasillo lateral, como a treinta metros nos detenemos, me ofrecen una banca y me piden esperar, en unos instantes alguien viene y me hace un par de preguntas observa mi documento migratorio, me extienden una cita para el siguiente lunes en la Secretaria de Gobernación, diciéndome que es cosa de rutina. Para los cubanos acostumbrados a tramites y tramites esto es normal y pasa indiferente, me devuelven los documentos y me acompañan de vuelta, llegamos a una sala enorme y vacía, se abre una puerta y a menos de cuatro metros esta mi familia mexicana que me espera intranquila.

Mis ojos panean como cámara de cine viendo a todos impacientes, me lanzo contento hacia ellos, me saludan, respirando felices al verme al fin allí y abrazo a mi hija que conozco después de un año y diez meses de nacida.

Estaba en México y veía por primera vez a mi niña, después de besar a mi esposa y mis cuñadas, cargue a mi niña y salí como si fuera un papá cualquiera que vuelve de un viaje de negocios, pero mis lagrimas no las podía contener, atrás quedaba una historia que no podría ser olvidada, delante comenzaba otra.

jueves, 18 de diciembre de 2008

Los simples.

Los simples no se encuentran
comparten lo que tienen sonriendo
no usan notebook electrónicas
no tienen nada que agendar.

Los simples se ríen
si esta lloviendo
y echan de comer a las palomas
en las plazas solitarias

Las gotas que resbalan por sus alas
forman caleidoscopios de colores
que solo los simples pueden ver
ajenos a la prisa y los tumultos.

Las comidas absurdas de negocios
las bolsas y Wall Street, son cuestiones
que no les interesan

Los simples no compran en Liverpool
ni en fabricas de Francia
amanecen tendidos en el pasto
bañados del sudor de las estrellas

Se olvidaron del mar, y las gaviotas
la “arena fina y Pilar “
pero se acuerdan de amar con una tierna mirada

Los simples no mienten
pero jamás te dicen lo que piensan
son la sal de la vida
tienen un corazón por sombrilla

Siguen el rumbo de los pájaros
en su vuelo.
y los conocen por su nombre
los azules son sagrados
los rojos de buena suerte
los negros de mal agüero.

Los simples no tiene club donde nadar
ni salen de vacaciones en semana santa
los simples viven al día como obreros

Aman, creen en Dios y dan ofrendas
lloran si tú lloras, ríen si tu ríes
los simples son complejos.

Los simples mueren... simplemente.



Lo único que falto decir al poeta es que los simples son tan pobres que solo pueden regalar poemas, besos y buenos deseos,
Dios te bendiga, te quiero mucho.
Necesito poner tu nombre?
Acuérdate de Abril,
recuerda que te quiero.

Pá.

martes, 16 de diciembre de 2008

Poemas .

Qué sentirá la vida
Ante la vasta muerte
Qué temblor comunicará
Entre sus ensoñaciones
Una virtud, ahora sí necesaria
De volver a todos
Algo mas que nada.



Como piedras lavadas de rió
los cráneos aplanados y fríos
Y los coches transitando veloces
Por ese camino.


Que odio sientes hacia mí
Por el simple y anacrónico hecho
De haber mirado en tus ojos
La maldad en acecho.


Matas con una sonrisa
Y disfrutas tus paseos
Los corazones llevas
A un lado como trofeos.



26 dic. 1991. Méx. DF.



...serian como las 10:00 PM, cuando escribía estos versitos, jugando para matar el tiempo mientras tomaba un café, sin saber que me deparaba el destino. Por esos días brincaba de una casa a otra, de amigas o amigos, hacia pocos meses había regresado de Cuba, prometiendo volver en seis meses han pasado 17 años. Y no he vuelto.