miércoles, 26 de mayo de 2010

La justicia en México, reacciona ante los estimulos.

Debido al caso Paulette,  Ha renunciado, el Señor Procurador de  Justicia del Estado de México.


Alegando una serie de justificantes diplomáticas.



Si el caso se vicio de origen, cosa a la que nos tiene acostumbrada la justicia en México, si la ineficiencia del Departamento que este Señor dirigía, no pudo detectar el cadáver en una cama pequeña, donde además durmieron otras personas después del supuesto secuestro, y debieron destender y volver a tender la cama, si sumamos a esto la sospecha fundada de la coincidencia de todos los actores principales en la característica de los orígenes étnicos y la posición económica , parte importantísima en la impartición de “justicia” en México.

Llegamos a muchas conclusiones y ningún veredicto. Primero si esto sucede a personas de la clase pobre, ya estuviera en la cárcel alguien preso, no importa si culpable o inocente.

Cualquier Procuraduría Nacional carece de la metodología profesional para luego de un evento tal, impedir la violación del lugar y poder tomar las medidas profesionales de rigor, huellas, perros, observación ocular y fotográfica.

Pero más que esto, no basan sus investigaciones en hechos, si no en supuestos y por supuesto influye sobre cualquier investigación la clase, el dinero y la imagen pública.



Esto nos devuelve al inicio, renuncio el Procurador, la cabeza visible y cortable de un sistema judicial inepto y anticuado, permeado de prejuicios y carente de honestidad.



La niña Paulette se accidento, aún si así hubiera sido, pregunto, quién cree tal versión oficial, al venir de un organismo desprestigiado por el absurdo y la inoperancia.

Urge profesionalizar y modernizar a la Procuraduría de cada Estado, solo así lograremos resultados imparciales, expeditos y honestos.

El Ex- Procurador, es solo una cabeza rodando hacia el vacío.