miércoles, 7 de abril de 2010

Un panfleto muy volátil recorre Cuba

Un panfleto muy volátil recorre Cuba, la tiranía se apresta a dar una batalla ruda y sangrienta, por el tono y por los métodos, contra el pueblo indefenso y altamente vulnerable.
        
Cuando las circunstancias ameritan inteligentes desempeños,  la dirigencia saca la casta belicosa y rufiana que los ha caracterizado siempre y propone ante el caos que se avecina, la ley de la selva para acallar sus múltiples errores.

Las experiencias que aportan a la inteligencia siglos de situaciones similares, demuestran la brutalidad de la clase dirigente y la incapacidad para abrir brechas constructivas en un país muy dañado por ellos mismos.

Siempre el uso de la violencia a degenerado en graves desordenes y multitud de victimas inocentes, porque la violencia en sí, no solo es un recurso que es utilizado para imponer miedo, llegado un punto rebasa ese objetivo y traspasada la ley se convierte por la inercia propia de la supervivencia en un bumerán imparable.

Este llamado criminal a la violencia, para contener las frustraciones emanadas de un proceder equivocado, rompe los patrones civilizados y no quedará sin respuesta moral y expedita de los hombres y mujeres amantes de la libertad de pensamiento y el respeto a los derechos humanos tan desprestigiados por la dictadura, que sin pudor ni prestigio de ningún orden, dejan ver al mundo su verdadera calaña y ambiciones.

Convertir la represión en un recurso vil, para obligar a un pueblo a obedecer es la prueba fehaciente de la debilidad y la ausencia de recursos políticos de una dictadura en verdadero estado de putrefacción.

Es la hora crucial en que se debe redoblar el esfuerzo pacifico, en la medida de lo posible si no queremos que la isla entera se vuelva un enorme campo de concentración y exterminio, al más evidente estilo nacional – socialista.

Sin embargo este momento que se avecina, abrirá los ojos a los diferentes países donde existen socialistas y comunistas y este ejemplo pondrá de relieve la brutalidad y el enorme riesgo a los que sometemos a nuestras sociedades al no tener la capacidad de contener las fuerzas oscuras y tenebrosas de las dictaduras en potencia que se esconden tras los mesiánicos postulados de los lideres que se creen elegidos y eternos.