lunes, 5 de abril de 2010

La trova indefinida.

Declaraciones, cartas. Silvio Rodríguez aparece en la palestra mundial, algo se tiene que decir para no dejar solo a Pablo, para figurar en un momento que los reflectores  pasan de largo para una trova cómplice y ciega, convertida por los años en vieja  y comprometida hasta la médula con el odiado sistema.
Que mejor ocasión que irse contra un personaje controvertido y odiado a su vez por el sistema dictatorial como lo es Montaner, el escritor cubano, residente en España.
Pero las ocasiones se pintan solas, y nada es mejor que dejar expresar a otros.
Que puede ofrecer creíble al mundo el trovador misterioso, que ha sabido enigmátizar sus pensamientos y encriptar sus letras hasta hacerlas pasar por indescifrables. Y a su vez estrechar la mano del odiado y pasar sin ser visto.
Importa mucho la opinión a estas alturas, de aquel que presume  haber dicho alguna verdad, alguna vez.
Dejemos correr el tiempo sin perderlo, esto no deja de ser otra cortina de humo ante el momento crucial que se vive.
La verdad siempre acaba por imponerse, solo los que saben ajustar la ética a su conveniencia, prestarán oídos a tales declaraciones, años ha, dejó de ser importante para la libertad, el pensamiento abstracto y dudoso de alguien que evita definir una postura.