martes, 16 de febrero de 2010

De Sectas y componendas.

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Hoy he leído un buen post de la escritora cubana, irreverente,  Zoe Valdés. Esto me ha traído a escribir algunos pensamientos.



Secta una parte de un todo, que se aparta según intereses, del cuerpo principal
Erróneamente confundido con asuntos de volúmenes. Claro ejemplo en cuestiones religiosas.

Pero no deseo enfocarlo desde este añejo y controversial punto.

En medio siglo y un poquito más la sociedad cubana, guiada por la cultura del divide y vencerás, orquestada por los oportunistas mayores, léase Castro y compañía, se erigió en la cuna de las sectas y los oportunistas, de los asociados por intereses a cuanto proyecto o repartición conllevara un beneficio económico.

Así se echaron a pelear compañeros de trabajo para otorgarle un refrigerador o una lavadora.

Creando rencillas que muchas fueron desahogadas en graves peleas en los tribunales romanos del imperio.
Hasta los famosos grupitos de guatacas y serviles, a las faldas de funcionarios menores y medios de los distintos Ministerios que tenían el control de viajes y prebendas.

Así, se imprimieron libros de dudosa calidad. Nacieron mediocres pintores y artistas, personajes que enarbolaron las banderas del oportunismo y lanzaron consignas y tiraron piedras y golpearon en lo oscuro y en la luz, las ilusiones de muchos que sabíamos que jamás obtendríamos un viaje, un libro o un empleo de nuestro gusto.

Hijos de papá, amiguitos de mamá, amantes de papá, amantes de mamá, la decadencia y la porquería humana canjeando favores por viajes y mediocridades. Enlodando el alma, pero alimentando la vanagloria y la codicia.

Hoy los tiempos cobran facturas, pero el exilio es olvidadizo y no deja de ser oportunista.

Escritores que fueron voceros de la tiranía, hoy escriben libros criticándola, muchos artistas plásticos que en su momento fueron incondicionales del castrismo hoy viven en el exilio.

Muchos que de una forma u otra mamaban de la ubre del régimen, hoy viven de dar lecciones al exilio.
Hacen declaraciones, emiten juicios de opinión y hasta parece que jamás fueron parte del cuerpo del jorobado de nuestra señora de la Casa de las Américas.

Ah! Mundo cruel, ratas de alcantarilla, razón tenía mi amigo Iván Pórtela.

Tienen estos tipos tal catadura moral y la Universidad de la Oportunidad tan estudiada, que saltan de barco en barco, en busca de un único objetivo, sobrevivir.

Como si la dignidad humana no existiera. Como si los conceptos de moral y principios fueran una porqueria.
Y están en libertad de hacer lo que deseen con sus vidas, pero es el colmo que aún en la libertad, pretendan seguir comportándose como hijos de Satán.

Intentando distribuir su veneno en las diferentes redes y viciando el ambiente, ponernos a luchar unos contra otros.