sábado, 2 de julio de 2011

Ante el Creador

El Ser Humano es la Creación Perfecta de Dios. Ninguna maquinaria actúa con la precisión de nuestro cuerpo, se multiplican en él millones de operaciones de todo tipo. Pero es finito. Limitado, duro y frágil como el vidrio. Delicado cual hoja al viento.
Entonces por qué ese afán de vender ideas de todopoderosos, de únicos, de guías morales y espirituales que lejos de construir en la bondad y el humanismo, tuercen camino y se vuelven lobos del hombre y detentan poder suficiente para ser temidos y odiados.
Continuo muriendo sin poder encontrar las respuestas. Solo Dios las tiene.