viernes, 24 de junio de 2011

La Gran idiotez de no saber callar a tiempo.

Habla entre otras cosas el cantautor cubano Silvio Rodriguez que con la era de Raúl Castro se ha roto el inmóvilismo, en la isla.
Por decir algo se comete muchas veces el error de decir barrabasadas. Y este desafortunado comentario no dista de ser un gran disparate.
Le parece a Don Silvio, que Cuba esté rompiendo el Inmóvilismo y evoluciona. Cosa que no solo es falsa , si no que atenta contra principios socialistas bien definidos.
Hubo una Revolución innegable, la hubo, es pasado triste y real.
Hoy cuando se esperaba más de esa gesta transformadora los estudiosos del fenómeno se dan cuenta y lo exteriorizan que nació traicionada y es un guiñapo , un remedo , una farsa de proceso que alberga en su composición a una burguesía acomodada que se sirve de un pueblo totalmente reprimido y no tomado en cuenta para ninguno de sus procesos públicos.
Basta darse una vuelta por La Habana y ver donde y como viven los Ilustres Revolucionarios, y como derrochan recursos que nadie les puede fiscalizar y en que grado de desespero y confusión vive el pueblo.

Que permitan un respiro a las familias y acepten la iniciativa privada en su forma más perversa y no excenta de ser condicionada a , en un momento dado desaparecer si no se aviene a los intereses de la tal burguesía , dice exactamente el grado de arroz con mango que los mismos parchistas e improvisadores del concepto " Conmigo todo sinmigo nada" han creado para seguir gozando por los siglos de los siglos de la hacienda publica.

Qué indicadores percibe el niño mimado de esa clase explotadora del pueblo, Don Silvio Rodríguez , para decir que con el heredero al trono se rompió el inmóvilismo.  Acaso permitir que medio millón de desempleados , más los que se sumen en estos meses , puedan poner un timbiriche o pequeño changarro,es romper el inmóvil rumbo de una cadáver ideológico , que ningún filosofo , ni ideólogo sensato puede catalogar. Más que tomarlo como un espaldarazo que nadie le ha pedido, y que en verdad la dictadura no necesita, ni ha necesitado nunca , para hacer lo que le viene en ganas , es una sarta de frases que en el argot cubano no pasa inadvertido y que solemos conocer como Guataqueria barata.

Lo que se respira es una descomposición ideológica , moral y social impresionante , a mi entender , la descomposición más grande en toda la historia patria.

Y ese estado de cosas se debe integro al sistema impuesto por la dinastía de los Castro Ruz que nunca han sabido capitalizar los aciertos y jamás se han preocupado de transitar hacia una ideología coherente y moralmente ética a favor del pueblo. Han vivido del engaño y utilizando a cuanto ser humano se ha prestado para ser usado a su favor.

Don Silvio es un cadaver político que paga el precio de su incoherente forma de vida, siendo él mismo parte de la bufonada que vive arrimada al hueso del poder.