viernes, 21 de febrero de 2014

ESTRATEGIA GLOBAL PARA RADICALIZAR LOS PROCESOS SOCIALES Y TIRANIZAR A LOS PUEBLOS.



Los hechos violentos que están sucediendo en  Venezuela tienen un trasfondo histórico que puede rastrearse en los inicios de la Revolución cubana. 

A pesar que la juventud de Cuba, nunca ha salido a protestar de manera multitudinaria en contra de las dificultades por las que durante 55 años ha venido atravesando.

Cuando triunfó la Revolución de la Sierra Maestra, era tanto el rechazo que se tenía de la tiranía batistiana que dicho proceso social fue recibido con gran entusiasmo por parte del pueblo y por supuesto contó con el apoyo masivo de la juventud.

De manera paulatina, se acusó de traidores, contrarrevolucionarios y agentes de la CIA, a todo aquel que intentaba alzar la voz proponiendo otras ideas antagónicas a las que la Revolución iba sembrando.

Esta falta de libertades cerró publicaciones históricas, canales de comunicación imprescindibles para poder vivir en Democracia. 

Las voces críticas se fueron apagando y aquellas que se atrevieron a ir más allá, fueron calladas y encarceladas. Se optó por desprestigiar, mediante la burla y el choteo a quienes valientemente expresaban opiniones adversas a la Revolución.

Los intelectuales fueron un punto de quiebre en la definición dramática del momento histórico que se vivía. Al punto que en un discurso Fidel Castro sentencio: Con la Revolución todo, contra la revolución nada.

Muchos fuimos etiquetados con el apelativo de gusanos. Y por supuesto no todo fue visto de manera tan folclórica, voces disidentes fueron procesadas y fusiladas y otras encarceladas por largos años, como el caso del excomandante Huber Matos, que estuvo preso 20 años y no cometió delito alguno, solo renunciar a su cargo y el cuestionamiento a Castro para que precisara el rumbo de una revolución que cada vez era más secuestrada por la  izquierda radical.

Cont.

foto:  Comandantes presos en el caso de Huber Matos. rumbo a la prisión.