jueves, 15 de marzo de 2012

La justicia hasta la sala de los televidentes.

Un nuevo affaire, para irnos acomodando a la bella lengua de Víctor Hugo, se cierne sobre este México nuestro. Durante seis años el León galo a esgrimido todo tipo de argumentos para hacerse con la mujer que hoy tiene bajo escrutinio a la injusta justicia mexicana.


Con respecto al tema, recuerdo el sonado caso Dreyfus que puso tras las rejas a un militar inocente, revelando el punto negro de la justicia que hoy alega justicia.


Volviendo a México donde las cárceles están llenas de gente inocente por culpa de un cuerpo investigador inhumano y neófito a todas luces, con los métodos más caóticos del orbe, es difícil poder tomar partido sobre la presunción de inocencia o culpabilidad , en cualquier caso que se analice.

Lo cierto indiscutiblemente, es el grave aumento de la delincuencia y el contubernio entre las partes que deben ser antagónicas. Que permite incluso "preparar con anticipación" operativos policíacos , para ofrecer en vivo y en directo capturas de presuntos delincuentes.  


En una Democracia tercermundista, como desnudan nuestros políticos a la mexicana, los preceptos que se deben cuidar, pasan a tercer plano ante el efectividad y el golpe de emoción manipulatorio de la opinión publica. Haciendo de un caso serio y en aumento, un show televisivo, para el que se han prestado, todos los niveles de gobierno y la policía, e incluso hacen cómplices obligados a testigos, victimas y acusados. 


Se repite la máxima sexenista: "Haiga sido como haiga sido", que deja sin efecto cualquier manejo de operaciones de manera profesional y aseada. Se viola el protocolo profesional, para dar circo a un pueblo condicionado al mismo.


Todo esto tiene en entredicho a la justicia mexicana, en el caso de la ciudadana francesa, detenida entre cámaras  , cables de unidades móviles y policías altos y maquillados por los mismos maquillistas de las estrellas. Solo faltó el terapeuta de lenguaje que orientará a nuestro policía número uno para que se le entendiera lo que dice.


En cualquier parte del mundo está actuación da al traste con el caso y un abogado de tercera logra la libertad inmediata del presunto. 


Aquí parece ser que tendrán que aprender a jugar con las reglas internacionales, presiento que en pocos días la francesa obligada a posar para las televisoras, estará viajando a la tierra que a su vez , dejando atrás su orgullo, reconoció su error y puso en libertad al militar famoso.


Que bueno que con la pifia se diera cátedra . Las cámaras están listas para el nuevo affaire "Chapo Guzmán in memoriam". Perro huevero aunque le quemen el hocico. 


Y la delincuencia sigue a la alza.