miércoles, 24 de agosto de 2011

Mitos y realidades.

                                   
 Los gobiernos tienen maquinarias que se esfuerzan por convertir en héroes a personajes solo por intereses propios del sistema. Nada nuevo sobre la tierra.

En el caso de Cuba en los últimos 50 años son múltiples los ejemplos de este tipo. Cuanto tendrá que ser reescrita la historia una vez que este periodo dictatorial pase. Los investigadores sin embargo no dejan de buscar testimonios para conformar la misma , a pesar de los esfuerzos que hace la tiranía por ofrecer una versión a modo con su tiempo. 

Así se tendrá que revisar todo el proceso que no se ha estudiado a fondo desde la toma del poder de manera alevosa por parte del dictador Fulgencio Batista y Saldívar, que con su golpe de Estado de marzo de 1952 alteró definitivamente el orden constitucional en Cuba provocando la desestabilización económica y social que nos afecta hoy en día.

El periodo conocido como Revolución cubana, es causa de los exabruptos de una tiranía cuartelaría que no midió las consecuencias de sus actos al irrumpir de manera violenta en la vida nacional de la isla más prospera del Caribe en 1950.

Sin embargo al menos Batista llevó a Cuba a niveles de bienestar que no ha podido lograr superar la Revolución que triunfo en 1958, año de mayor auge económico en la historia de nuestro país. 

Los motivos que hicieron despreciable la época del General Batista están bien definidos dentro de nuestra historia . El haber roto los ritmos que marcaba una Constitución de avanzada provocaron el repudio hacia un personaje ya muy desgastado dentro de la vida política nacional.

No se trata de comparar ambas tiranías, se trata de intentar comprender que sucedió realmente que ha puesto en estado de crisis general la vida en Cuba.

Escudándose en un embargo comercial los dirigentes militares al frente del gobierno actual , justifican una gestión económica pobre y deficiente. Sin embargo durante 20 años fueron apoyados con subsidios muy elevados y otras muchas cantidades de prestaciones a las que no supieron sacarle partido efectivo en beneficio de las masas populares.

Además es necesario recordar que en este periodo revolucionario la dictadura se enfrasco en dos guerras directas , que solo sirvieron para aumentar el  militarismo y la belicosidad en una nación antes pacifica y bien relacionada a nivel mundial.

Y su desempeño en la  política exterior en nada cambio el panorama mundial. Angola es hoy un país que mantiene mejores relaciones con EEUU que con el gobierno tiránico de Cuba. Y Etiopía , ya sabemos el caos reinante de esa nación africana. Sin embargo ambos conflictos enlutaron tremendamente a nuestra patria.

La Revolución llega a un periodo de deterioro material y moral nunca antes visto en Cuba. La situación de parálisis en todos los ámbitos de la vida nacional, lo demuestra. Una burocracia oportunista, que no permite que sus prebendas se pierdan y obstaculiza cualquier iniciativa que se intenta en su contra.  

La Isla está vendida al capital extranjero en mayor grado que en la anterior dictadura y los beneficios de tal transacción no llegan al pueblo.

Por lo que si digo que ahora el sistema político es más explotador del pueblo que el régimen anterior estoy solo señalando una ínfima parte del problema real.

La Casta Gobernante se ha enriquecido al no permitir que organismo alguno controle y administre los recursos del Estado. Es a través del mando unipersonal que el país se mueve , incluso con decisiones que no permiten ser discutidas y donde se manifiesta abiertamente el poder de la familia Castro Ruz.

De está manera incluso el principio de una revolución socialista es violentado de manera cínica, ante los ojos cómplices de medio mundo, donde los pensadores e ideólogos socialistas no atinan que decir y prefieren , poniendo en riesgo su propia filosofía , apoyar o cuando menos justificar la arbitraria y personal forma de poner en práctica el socialismo a la cubana.

Si comparamos este modelo social con el implementado en otras regiones del mundo nos damos cuenta que los lideres cubanos actúan al mejor estilo de las burguesías caducas del periodo previo a la Revolución Francesa.