viernes, 26 de agosto de 2011

Desde mi punto de vista.

Estoy convencido que la dictadura cubana fenece irremediablemente. Y otro periodo se avecina donde se tendrá que construir un país desde sus cimientos.

Y para ello nos tendremos que poner de acuerdo empezando por aceptar que no podemos enviar al paredón de fusilamiento a todo aquel que piense diferente a nosotros.

Habrá necesariamente que juzgar a los criminales que han provocado muerte y encarcelamiento de personas inocentes, por el solo hecho de disentir del sistema dictatorial.

Habrá que pedir cuentas a los ladrones y derrochadores de los recursos del pueblo, a los que han vendido a Cuba al capital extranjero, sacando de ello beneficios personales o de familia o grupos.

Habrá que sentar en el banquillo de los acusados a todos aquello que han golpeado , mutilado , asesinado, robado y lucrado con el dolor de un pueblo.

Habrá sin duda que hacer una limpieza a fondo del sistema establecido.

Pero en la medida que se revierta en libertad , la tiranía, en la medida que se apliquen métodos para impedir que está maldad de gobierno no regrese jamás, habremos crecido como nación y habremos demostrado al mundo nuestros mejores sentimientos y una cultura hacia el respeto de los derechos humanos que ha de caracterizar toda gestión que se haga en una nueva patria cubana.

Si hoy día ciudades como Miami están plagadas de personas que obviamente fueron parte de esta dictadura totalitaria y que yo sepa ninguno ha sido llamado a juicio, sobre ninguno pesa orden de captura o alguien lo ha denunciado públicamente, considero que lo mismo ha de pasar en una Cuba vuelta a la democracia.