viernes, 22 de octubre de 2010

La Mala Memoria de la Magdalena Atómica.





Antes, instalado en la prepotencia y la bravuconada barata, amenazaba al mundo con desatar un infierno y de no haber mediado la sensatez de las dos potencias , el asesino de Biran la hubiera desatado.

Hoy cincuenta años después, la plañidera decrepita, alerta al mundo de un holocausto que solo vive en su mundo de fantasías enajenado.