lunes, 5 de agosto de 2013

¿Y por qué no?

                                                                       

Declara el Sr. Carromero en España que los servicios secretos cubanos mataron a Osvaldo Payá. 

Cómo es posible probar algo de esta naturaleza.

Una considerable cantidad de cubanos dan por hecho que el comandante Camilo Cienfuegos fue asesinado por órdenes de Fidel o Raúl Castro. 

Cosa que no ha podido ser comprobada.

Otros creemos que desde el mando central de las FAR por ordenes precisas de alguien, delataron la posición del comandante Guevara en Bolivia.

Por qué plantearse el régimen tiránico eliminar a un disidente con tanto prestigio como el logrado por Payá.

Es cierto que motivos sobran. 

Al lograr un proyecto tan definido como el Varela, y sobrepasar la cantidad de firmas requeridas para que legalmente fuera al menos discutido en la Asamblea Nacional del Poder  Popular, es asunto más que controversial en un lugar donde la cadena de mando es de arriba hacia abajo y no admite ni un voto en contra.

Por supuesto el Proyecto Varela no fue llevado a discusión,  muchos sabemos que la tal Asamblea es un grupo de corifeos al servicio de un hombre.

Pero en una dictadura machista el haber sido retados públicamente es motivo más que suficiente para crearse el odio de por vida.

¿Quién mato a Payá?

 El mismo que mato a Camilo. Y a tantos en las prisiones políticas de la dictadura.

La democracia en Cuba tiene un solo enemigo. 

Todo el que lucha por ella, lucha por la libertad de la patria. A quién le conviene que no exista Democracia en nuestra isla. A quién le conviene que la dictadura sobreviva a sangre y fuego.

Las evidencias indican que esos mismos que desean un régimen a modo con sus intereses, son los primeros beneficiados con la muerte de cualquier persona que se les oponga.

¡El testimonio del Sr. Carromero, sale sobrando, los que conocemos al Monstruo, porque vivimos en sus entrañas, sabemos la mente asesina que gobierna en Cuba!


1 comentario:

Obispo Purpura dijo...

Muy buenas tardes, Angel.
Como tu y yo sabemos, el ENCUBRIMIENTO ha sido, y es, uno de los modus operandis del desgobierno castrocomunista.
Meter "forro" era lo cotidiano: minimizar las deficiencias y magnificar los falsos logros.
Se metia forro en las casas, en las escuelas, en la calle, en los centros de trabajo y hasta en los CDR.
El "pasarse con ficha" y el "embaraje" era la defensa popular.
El castrocomunismo encubria sus crimenes y abusos con total desparpajo.
Aquello era, y es, un "choteo" a la verdad y un "respingoteo" a la moral. Como decia Charles el Matancero "aquello era un acto de mamancia".
La sociedad cubana ha llegado ha acostumbrarse a la simulacion forzada y a aparentar que algo no existe aunque este ahi. Era como jamonear a una jeba en la guagua con el guille...y en medio del molote.
El encubrimiento nos obligaba a "echar con la cara". Viviamos nuestra existencia "metiendo infundio", bien fuera paseando por La Rampa con un libro de Lenin en la mano o bien fuera pretendiendo participar en alguna actividad "cultural" con el fin de escapar de la pedidera de carnet en alguna esquina del Vedado.
El Dictador en Jefe hizo del encubrimiento un medio y un arte.
Y no se si la Cuba actual pueda sobreponerse a eso en el futuro.