sábado, 7 de mayo de 2011

Explotadores y explotados

No es necesario ser minero para saber las condiciones deplorables en las que laboran los mismos. Para todos aquellos que han visto las imágenes que la televisión nos ha mostrado queda claro que algo no anda bien en este sector. Los riesgos de un trabajo que requiere medidas de seguridad e higiene con alto grado de desarrollo, son pasados por alto y se dejan de aplicar o de plano se ignoran por completo. Qué sucede en nuestro país, que nadie es capaz de exigir derechos que ya son añejos en gran parte del mundo. Qué sucede con los gobiernos que no tienen la sensibilidad y el respeto por sus gobernados para procurar leyes que beneficien a todos los trabajadores. Sucede que se va tras los culpables ,cuando los accidentes se pueden prevenir con normas que se apliquen de manera estricta y no puedan ser violadas por Consorcios, Monopolios y Compadrazgos.
Desde un albañil que labora a tres metros del suelo sin correas de seguridad, hasta un minero que aspira polvos que son nocivos a la salud, vivimos en una sociedad inescrupulosa y apática, donde nuestros empresarios miran solo la utilidad y las ganancias y los hombres que producen tales , son vistos como mano de obra barata, al más burdo estilo esclavista.
Se llenan la boca los patrones para decir que han creado fuentes de trabajo, y se coluden con los gobiernos para no proveer de prestaciones a los obreros.
Se trabaja sin Seguro Social, sin derecho a antigüedad, sin medidas de seguridad industrial, sin sueldo por peligrosidad, se trabaja a expensas de un dueño rico que explota al asalariado sin respeto al ser humano , que a ojos vistas nos sitúan entre los países donde peor esta distribuida la riqueza, no se hace nada para cambiar las leyes laborales y dar al trabajador no solo el valor que representa para la sociedad, también la garantía de ser respetado y valorado.
Hacen firmar a los empleados contratos y pagares en blanco , para utilizarlos de espadas de Damocles sobre la cabeza de los mismos. 
Se mofa la patronada de las personas que emplean y no las bajan de inútiles e incapaces y cuando la suerte deja de favorecerlos, la emprenden con cuantos recursos tienen para despojarlos de lo poco que han logrado poseer y amenazarlos hasta con el uso de la fuerza publica.
Urge que nuestros políticos se pongan de una buena vez del lado de quienes votan por ellos y se conforme una ley laboral que nos lleve a la modernidad y todos los beneficios que esta conlleva y se quedan atrás para siempre las condiciones porfirianas de empleo, que dominan el mercado mexicano actual.